26.5.07

Fin de semana largo accidentado

¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Estamos locos? No respetamos las leyes de tránsito. En lo que va de este fin de semana hubo 47 choques de carritos de supermercado, 10 de los cuales con víctimas fatales y otros 31 con pérdidas sustanciales de mercadería. En 7 colisiones el carrito impacto directamente contra una góndola, mientras que en 3 oportunidades se produjeron choques múltiples.
"Yo no se que le pasa a la gente, un día feriado tranquilo... toman las curvas a toda velocidad, no les importa nada." Afirmo un acongojado Darío Scotto, de zona Sur.
"Lo que pasa es que los muchachos de ahorrra van al superrrrmerrrrrrrrcado endrrrrrrogados. Pa' mi que trrraen las sidas." Dijo por otra parte la señora Sofía Kalashnikov, del barrio Las Flores.
"Eh laaako, una ya no puede ni clavarse una jeringa tranki en el super ahora, pensé que éste era un país libre, ¿ven? Siiigan votando a la derecha nomás. ¿Sabés hace cuanto que manejo carritos puesto? Nunca me tocaron bocina ni me hicieron una multa." Replicó a su vez Diego Ordoñez, quien a su vez aprovechó para manifestarse por la legalización del aceite para amortiguadores, si es para consumo personal.
Mientras la debacle se desata, el municipio contempla la situación impávido y los pasillos del supermercado parecen ser tierra de nadie y la gente se pregunta, se pregunta y exige una respuesta ¿Para cuando los carritos con ABS y bolsas de aire?

23.5.07

Reflexión

Ahora que los hermanitos Méndez han dado el visto bueno, me dispongo a emanar una nueva reflexión.
¿Por qué no encuentro en youtube las reflexiones de Alberti al final de todo x $2? ¿Hay que demandar a los youtube? ¿Eh?
¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Estamos locos? Piquete por aquí, manifestación por allá, Rodríguez a Sobisch lo tiene que matar.
Ahora resulta que los pilotos juegan a la versión aeronáutica de "gallina" en nuestro espacio aéreo. Parece que antes de aterrizar en aeroparque tenes que tocar madera, pisar mierda y no pasar por debajo de esa escalera. Y tener fe. Si no creés no funciona. Digo yo, ¿no? ¿Por qué no bajan en los campos del norte de Santa Fe, donde las avionetas narco aterrizan sin ningun inconveniente a pesar de la falta de radar?
Y hablando de sustancias psicoactivas, al final resulta ser que La Renga tenía razón cuando decía "prenden fuego y no queman nada" ¿qué hacemos? ¿Al que come y no convida le pega la policía? Y, ponele, ¿no? Si la policía no te pega, ¿te tenés que fumar un milico?
Ahora que las reservas están en su máximo histórico, yo me pregunto ¿y el once titular? ¿Qué onda? ¿Seguimos pidiendo a Maradona? ¿Eh?
Entonces para cerrar, los dejo con las siguientes palabras que pronunciase en su tiempo, allá por el doscientos quince antes de Kirchner, el célebre licántropo trotskista Juan Ramón Jara: "Si tu defensa es un colador, acá tenés los ravioles."
Nada más.

13.5.07

:-(

Hoy aprendí que nunca estoy a la altura de las circunstancias, salvo un número ínfimo de veces en las cuales las circunstancias no están a mi altura.
Que garrón.

9.5.07

mgpmiaosgnuitrhbyutbjkc

hola sí, mirá hoy te escribo con minúscula porque estoy apurado ¿eh? espero sepas disculpar cualquier inconveniente que esto te ocasione. pasa que es tarde, le tengo que dar de comer al vampiro y me voy al mazo. hasta hace un rato estuvimos ahí con las fuetnes conmutadas ¿vistes? perdón por poner el vistes con s, es que el lunes tengo una consulta. ¡que manera de conmutar, las fuentes! una cosa de locos como conmutan. en fin, entonces estuve viendo a peter capusoto y todo el humor de keith richards, que es un cago de risa, si no me crees buscalo en youtube, ¿qué? ¿querés un link? no nos estamos entendiendo, te dije que estaba apurado. en realidad si uno se pone a pensar un poco tiene sentido ¿no? ¿cómo un tipo que se aspiró al padre no va a tener sentido del humor? psss
lo otro que es la posta ultimamente es el "cine nacional" de todo x$2, un plato, buscá "cine nacional todo" y ahi sale al toque. te reís.
se me acabó el tiempo

3.5.07

Esto es Rosario

Esto me llegó al mail una vuelta y dije "uy que bueno, lo voy a reenviar" pero después me colgué y pasó mucho tiempo y en realidad odio reenviar mails. Lo que si me gusta es postear. Así que acá está.

Esto es Rosario

Somos creativos, a falta de paisajes Rosario tiene lindas minas y buen fútbol. ¿Qué más puede pretender un intelectual?. Esa es mi respuesta cada vez que me preguntan por qué vivo en Rosario. Hecho que, por otra parte, no es demasiado curioso. Un millón doscientas mil personas han tomado la misma determinación.
Lo de las mujeres, señores, es destacable. Más de una vez pensé, y hasta lo propuse, que si había que hacer una campaña publicitando Rosario como destino turístico, a falta de mar, picos nevados o juegos de azar, teníamos que hacer hincapié en lo de las mujeres.
Considerando, además, que ya pasó aquel momento brillante de la ciudad, cuando se proclamaba Capital Mundial de la Prostitución y miles de turistas llegaban a la Chicago Argentina en busca del luminoso barrio de Pichincha. Momento que, por lógicas razones cronológicas, no pude vivir, lo que me recuerda aquella frase de Woody Allen: "Yo me perdí la Revolución Sexual por dos meses".
Admito que nunca encontré una frase impactante para mi propuesta publicitaria. La fellinesca "Rosario, la ciudad de las mujeres" suena un tanto obvia y sin gracia. "Rosario, Capital Nacional de la Potra", rotunda y aceptada rápidamente por la vulgaridad de mis amigos, era sin duda burda y bastante peyorativa hacia el género femenino. Buscar algo en torno a "loba", nos hubiera emparentado demasiado con Roma. La idea quedó en la nada. Este impulso mío de resaltar la belleza de las mujeres locales se contrapone, paradójicamente, con una inquietante y reveladora teoría que estoy por lanzar en breve mediante mi ensayo Somos todos feos. Sostengo allí, valientemente, que el 90% de los seres humanos nos dividimos, estéticamente, entre normales, feos y horribles. Solo hay, lo lamento, un 10% de bellos, que son aquellos a los que se les paga por su condición de hermosos, aparecen en las tapas de las revistas, desfilan en las pasarelas y brindan sus nombres a perfumes costosos. No se les exige decir frases ingeniosas, pensar o emitir opiniones profundas. Sólo se les reclama que sean lindos.
Cuando se generaliza diciendo "La mujer brasileña es bellísima" o "El hombre argentino es muy buen mozo", se habla, duro es admitirlo, de un 5% de nuestros habitantes.
Pero toda teoría tiene su excepción, mis amigos. Y debo aceptar que la mujer rosarina (como la de Cali, Colombia) está muy pero muy buena.
Rebuena, dirían los chicos. Y aquí también arriesgo un par de explicaciones a tal fenómeno natural. Primero: la soja. Esta leguminosa (hoy por hoy alimento estrella a nivel mundial) es la base nutricia de la mujer rosarina, la que la hace más sólida, más maciza, más protuberante y más sabia. Segundo: la pendiente de la ciudad hacia la costa. Desde la época de las lavanderas, nuestras señoras han debido bajar hacia el río, descender hacia el Paraná por calles empinadas como Laprida o Rioja, lo que las obliga a echarse hacia atrás buscando el equilibrio, comprimiendo los glúteos, tensando los músculos del estómago y sacando pecho, para sostener, además, el canasto de ropa sobre sus cabezas. Los resultados están a la vista, mis amigos, aunque no todos al alcance de la mano.

Usted no puede darse vuelta a mirar a una señora en la peatonal Córdoba porque se pierde. Se pierde la que viene de frente. La exaltación de las mujeres, asimismo, se entronca en el recurso rosarino de defender la ciudad rescatando el paisaje humano ante la moderada oferta de atractivos geográficos mayores.
Seamos realistas, el Paraná boca arriba (como poetizó Pedroni) es enorme pero no es el mar y alrededor no tenemos ni siquiera mansas serranías, como Córdoba.
Entonces, cada vez que el rosarino habla de Rosario, menciona nombres y apellidos: el Che Guevara, Olmedo, Fito Paéz, Baglietto, el Gato Barbieri, etc. etc. etc. por ahí va la cosa. Más que nada por el lado de la Cultura. Y sobre la cultura rosarina siempre hay una mirada curiosa, desde otras latitudes. "¿Por qué en Rosario se produce un movimiento cultural tan grande?", suelen preguntarme periodistas porteños, por ejemplo, que llegan a Rosario y no encuentran lugar en los hoteles, copados por un miniturismo atraído por la oferta de teatro y espectáculos musicales, cuando no congresos o simposios. "Porque en Rosario no hay otra cosa para hacer" contesto yo, medio en serio, medio en broma. Lo que no es absolutamente cierto, pero que algún viso de realidad tiene. Las ciudades turísticas no se caracterizan por generar cultura. En Bariloche, digamos, la gente tiene puesta su energía en alquilar esquís, elaborar chocolate, ahumar ciervos y ofrecer perros San Bernardo con los cuales sacarse fotos. En Mar del Plata la energía recaerá en ofrecer barcas para pescar tiburones, organizar un Bikini-Open, fritar cornalitos y vender choclos en Punta Mogotes. Siempre me pregunto "¿Cuántos escritores dio Las Vegas?".
Debe darse, además, en ciudades como Rosario, un condimento de contagio. "Si de acá salió Fito -se preguntará algún pibe, como el mío, que toca el bajo- y salió Baglietto y salió Litto Nebbia.¿Por qué no puedo salir yo?". Los proyectos artísticos no suenan, entonces, tan descabellados. Como nadie se asombra en Rosario si un pibe apunta para futbolista profesional. Todos conocemos varios, hijos de amigos, sobrinos o conocidos que ha aparecido en las inferiores de Ñuls, Central o Renato Cessarini.
En definitiva, Rosario es como una Buenos Aires más chica, afortunadamente más chica y con muchos menos habitantes. Soy, lo confieso, uno de los tantos rosarinos que anhelan, egoístamente, que no seamos millones. Nadie ha podido explicarme cual es la ventaja de ser muchísimos, dónde radica el beneficio de ser como San Pablo, o ciudad de México, exagerando. Rosario es una ciudad de inmigrantes, marcadamente italiana, más tanguera que folclórica, más comerciante que colonial, que busca un perfil identificatorio a través de lo que hace y produce, Pero claro, nuestra proximidad con Buenos Aires a veces nos mimetiza con ella.
Hablamos como los porteños, el tango nombra a San Juan y Boedo antiguo y todo el cielo pero ignora el Monumento a la Bandera, no tenemos un cantito como cordobeses, tucumanos o santiagueños y todo esto, en ocasiones, nos acompleja, nos hace pensar que no somos diferentes ni reconocibles o que nos falta una personalidad clara y avasalladora. En verdad, nunca me desveló ese tema. "El estilo es la insistencia" dijo alguien. Y es ocioso sentarse a esperar un estilo. Poco habría producido yo si, antes de empezar a dibujar, hubiese pretendido definir mi estilo. El estilo aparecerá con el correr del lápiz. A mi juicio la identidad, como el movimiento, se demuestra andando. Con una buena cuota de creatividad. Rosario es una ciudad de creativos, mis amigos. Por algo Belgrano, para crear la bandera, eligió Rosario.

Roberto Fontanarrosa
*Cuando vayan a Sudamerica estan invitados a pasar por Rosario,tranki con las minas,eh!!!